UA-110056456-1 LOS LIBROS DEL ROCK ARGENTINO: TANGO BIS

TANGO BIS

JUAN CARLOS DOWNES
1ra. Edición: 1993
Editorial: Editorial PQ
Prólogo: El autor

PROLOGO


A mediados de la década del ´60, Tanguito tenía unos 20 años de edad y ya entonces cantaba rock en castellano. Provenía del Gran Buenos Aires, más precisamente de la ciudad de Caseros, donde vivió con sus padres hasta su muerte en 1972. Su féretro se encuentra en el partido de San Martín donde había nacido el 16 de setiembre de 1945.

Tango Bis, Alejandro Claudio Piedras, es un personaje real nacido el 16 de setiembre de 1952. Desde que conoció a Tanguito juró íntimamente parecérsele en sus gestos, su cuerpo y su postura ante la vida. No soslayó, por cierto, la parte musical ya que aún hoy insiste en rescatar trozos de música de una vieja guitarra. El 16 de setiembre no fue la única coincidencia, pero sí el punto de partida para unir eternamente a los amigos del alma.
Tanguito fue cantante, poeta y guitarrista rítmico. Su poesía tuvo una múltiple influencia: la de sus amigos Pippo Lernoud, Litto Nebbia, Miguel Abuelo y Javier Martínez y la de una lectura desprolija que repartía entre los escritores argentinos Roberto Arlt y Julio Cortázar y el poeta francés Charles Baudelaire. Leía a los poetas surrealistas de quienes se inspiró en La Princesa Dorada, rica en imágenes oníricas.

La Princesa Dorada integró un simple de la RCA Víctor con un tema apocalíptico que hablaba de una eventual guerra atómica, El Hombre Restante, cuya autoría la compartió con Javier Martínez.
En el primer simple de Los Náufragos que lleva como canción principal La Leyenda de Xanadú aparece también Tanguito con un tema poco difundido, Sutilmente a Susana.

"Susana, déjame ser como yo soy.

No cambia nada porque use una camisa

Y una corbata.

Si es gusto mío o un desafío

o un desafío.



Tal vez, pases con otro que te diga al oído

esas palabras que nadie como yo te dirá,

dialogando para siempre mi amor inadvertido.

Te amaré más que nunca y jamás lo sabrás."

En este libro aparecen temas de Tanguito que jamás fueron grabados, pero que hasta hoy perduraron en la memoria de sus amigos.

Después de integrar Los Dukes y fugazmente Las Sombras de Nacho Smilari se larga a cantar solo, acompañado por un guitarra, influenciado por la corriente de cantantes de protesta extranjeros liderada por Bob Dylan y Donovan.
En La Cueva era un verdadero showman; hacía presentaciones cargadas de humor muy fresco. La Cueva, un reducto de jóvenes creativos y a la vez una auténtica bolsa de trabajo, le sirvió para animarse a componer sus temas. Hasta 1963 era un boliche de jazz que se llamaba Pasarotus. Cambió de nombre, La Cueva de Sandro, al año siguiente porque el dueño hizo un acuerdo con el cantante para que éste apareciera como la figura visible.
“Vamos hacer una cueva de rock”, dijo Sandro y así empezaron a caer los rockeros del país.

Lo más conocido de Tanguito es ese frustrado long play que grabó en 1970 en los estudios TNT de la calle Moreno. Ese disco, en realidad es un demo. Es decir, es la grabación previa a la cinta definitiva, pero su repentina muerte lo dejó como única copia. En esa grabación que se realizó en un solo día y en el estudio número 1 Tanguito estuvo acompañado por Javier Martínez, Palomo y el productor Jorge Álvarez. Los temas grabados, fueron lo que realmente quería Tanguito, aunque faltó la selección final, quedando fijados en el demo sólo la voz y la guitarra criolla. En el disco iba a estar acompañado por un seleccionado de cueveros, integrado en los distintos temas por Bernardo Baraj, Ciro, Moro, Ricardo Lew, Javier Martínez, Alejandro Medina, Adalberto Cevasco, Rocky Rodríguez y Willy Verdaguer.

Las fuentes musicales de Tanguito se hallan unidas a los mismos orígenes del rock nacional que estaban ligado al rock mexicano y cuyos mayores exponentes eras Los Teen Tops, Los Locos del Ritmo y Los Hooligans. Estos grupos venían los fines de año y durante las vacaciones de invierno a participar de los grandes programas que a mediados de la década del ´60 producían la radio y la televisión argentina. Simultáneamente, en nuestro país estaba de moda el Club del Clan.
“Lo importante de los mexicanos es que nos hicieron conocer el rock en español con versiones muy bien hechas de los éxitos de Elvis Presley y Jerry Lee Lewis”, dijo Javier Martínez, líder de Manal.
Los rockeros mexicanos formaron un gran movimiento que los convirtió en los pioneros del rock en español en Hispanoamérica. Sus persistentes viajes a la Argentina dieron el impulso para la formación de los primeros grupos locales, destacándose Sandro y los de Fuego, Jackie y Los Ciclones, Los Thamys, Los Picks Ups y Los Wonderful.

Al margen de esta corriente estaban Los Búhos y Los Abuelos de la Nada  que también cantaban en castellano, pero componían sus propios temas.
Más tarde, surge en Gran Bretaña el rock inglés encabezado por Los Beatles, quienes salen con composiciones propias, revolucionando la música del mundo. En nuestro país sirvió como detonante para decidir definitivamente a los músicos a crear sus propias canciones.
“La diferencia con los mexicanos es que nosotros dimos el paso audaz de componer y llegar a formar un repertorio que hablara de los temas argentinos. O sea, acriollar un género con temática propia, hablando de la geografía y los problemas del lugar. Ellos no se animaron”, explicó Martínez.

El primer gran éxito del rock nacional fue La Balsa de Litto Nebbia y Tanguito. Coexistía con Rebelde  de Los Beatniks, que era un tema más fuerte y contestatario para la época, pero que no trascendió comercialmente.

"Rebelde me llama la gente,

rebelde es mi corazón,

soy libre y quieren hacerme

esclavo de una tradición.



Todo se hace por interés

pues este mundo está al revés

sí, todo hay que cambiar,

siendo rebelde se puede empezar.



¿Por qué el hombre quiere luchar

aproximando la guerra nuclear?

Cambien las armas por el amor

¡Y haremos un mundo mejor!"


Este grupo estuvo formado por Moris y Pajarito Zaguri, quien años más tarde, cuando formó parte de Los Náufragos, compuso una bella canción que describía los sufrimientos de algunos jóvenes de la década del ´60.

"Si supiera esta niña

cuantas veces me escondí

con mi amigo Tango en la plaza

por no tener donde dormir."

Los rockeros argentinos rompieron el molde de la música en nuestro país no sólo por su creatividad sino por la forma en que fueron surgiendo. Ellos ganaron su espacio a fuerza de talento y llegando en forma directa, no como un producto inventado en un laboratorio que luego es tirado a la gente para su consumo. Popularizaron su temática en los recitales del centro porteño y en los shows de los fines de semana en el Gran Buenos Aires.
A veces al final de su naufragio, Tango tirado con su guitarra en la boca del subte cantaba provocativamente esta canción de Los Beatniks a los madrugadores porteños que se dirigían a las oficinas.

"Ciudadano tenga fe

que lo vamos a ayudar

no se pudo afeitar

la Olivetti lo espera."

El libro está totalmente descatalogado.
Por eso, podes bajarlo haciendo click AQUI


Juan Carlos Downes es periodista, nació el 28 de setiembre de 1952 en la Capital Federal, Argentina.
A fines de la década del 60 organizó los dos únicos recitales realizados por Tanguito, transitó una de las épocas de cambio cultural y social más convulsionadas del país.
Y es uno de aquellos sobrevivientes…
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