UA-110056456-1 LOS LIBROS DEL ROCK ARGENTINO: julio 2018

HOMBRES DE HIERRO - ESTAMPAS DEL MENDOZAZO

 MARCELA FURLANI

1ra. Edición: 2012
Editorial: EDIUNC
Prólogo: León Gieco

Este libro es, también, una canción, una letra, varios grabados, un acontecimiento histórico.
Ha sido forjado por Marcela Furlani a partir de la primera canción de León Gieco.
Por eso el libro surge de una feroz represión y del encuentro entre dos artistas, dos sociólogos y centenares de luchadores sociales. Estos actos políticos y creativos confluyeron en un espacio, aunque hayan estado varias décadas separados en el tiempo.
El pueblo de Mendoza salió a la calle, en abril de 1972 (gobierno de facto de Lanusse) a exigir sus derechos y fue ferozmente reprimido.
Tras el impacto por las noticias que llegan de Mendoza, un cantautor todavía no muy conocido, escribe y compone en Buenos Aires su primera canción.
Es León Gieco; y esa canción, Hombres de hierro, se entonará a partir de entonces como un himno de resistencia a cualquier dictadura.

Más de 30 años después, Marcela Furlani, artista mendocina, elabora una serie de grabados inspirados en Hombres de hierro y en aquel Mendozazo. Se los muestra a León. Convoca a dos sociólogos para que analicen el acontecimiento.
El libro se va construyendo, paso a paso. Con vocación artística y también con vocación memoriosa y docente, porque la historia vive en cada canto y en cada imagen que la recuerda.

Hoy Ediunc recoge la iniciativa creativa y vital de Marcela Furlani y edita Hombres de hierro, de León Gieco. Estampas del Mendozazo. Para que nunca más hombres de hierro que no escuchen el grito, para que nunca más puntas agudas que ensucien el cielo. Y porque los pensamientos siempre quedarán.


PROLOGO
por León Gieco

Desde hace muchos años soy un trashumante. Quizás desde la infancia ya lo era.
Construyo mis días andando de un lugar a otro, de un proyecto a otro. Cada una de las cosas que encaro adquiere en algún momento vida propia y entonces sucede algo que no estaba planeado.
Por fortuna, me sigo sorprendiendo.
Yo hago canciones y tengo la posibilidad de poder decir a través de ellas lo que pienso, lo que siento, cómo veo lo que pasa en la vida del lugar donde vivo.




Primero fue el campo el que me marcó. Más tarde fui armando un imaginario entre el trabajo, la familia y la propia música.
Después, como dijo Spinetta alguna vez, parece que me convertí en el noticiero del rock.
Con la convicción de que sin memoria no hay construcción de identidad, me pareció una buena idea este proyecto generado por una artista plástica mendocina que aprecio como Marcela Furlani.
Ella propuso el encuentro de una de mis canciones más importantes, Hombres de hierro, inspirada en el Mendozazo, con algunas de sus imágenes, y una aproximación sociológica a los hechos históricos.

Como artista popular, creo valiosa esta unión, ya que permite que jóvenes y adultos se acerquen a un pedazo de la historia reciente de la Argentina y especialmente de Mendoza.
Me sumo a este proyecto desde una mirada constructora.
Porque creo en él y creo que las artes también son producto de la sensibilidad y del conocimiento y que, como tales, no deben estar fuera de las matrículas de estudio.

Porque si, como en este caso, es posible que por medio de un libro interdisciplinario podamos acercar elementos de la historia de una manera diferente a nuestros jóvenes, quizás a través de las distintas miradas y respuestas será posible que amemos de otro modo el lugar donde vivimos, que podamos ser críticos, que nos reconozcamos mejor para poder ser actores de la realidad que nos involucra.
La escuela y los lugares donde se enseña, como las bibliotecas populares o las universidades, son los espacios de la sociedad indispensables para construir la memoria.

En nuestro país, la educación pública es un derecho adquirido. El Estado tiene el deber de proporcionar los medios. Nosotros, como pueblo, tenemos la posibilidad de acompañar y también de exigir que la calidad educativa crezca, así como las condiciones laborales de los educadores formales y no formales.
Por eso también considero que es muy valiosa la producción de las herramientas para que se dé esa transformación. Este proyecto tiene esa intención y se suma a ese objetivo.
La educación participativa es un terreno fértil donde pueden darse la mano los artistas, los técnicos de distintas disciplinas, la gente. Todos ellos apoyados también por las instituciones específicas que deben asumir la responsabilidad de formar a las nuevas generaciones.

Encuentro que mi experiencia durante la infancia con la escuela ha sido fundamental, sobre todo por el cariño con que recibí las enseñanzas y la atención de mi maestra y por la manera en que pudieron acompañarme desde mi casa.
Lo que se aprende de chico lo llevamos para toda la vida. Yo trabajé de niño y asumí responsabilidades. Hoy sigo andando y funciono en esa clave y estoy convencido de que si bien se llega al conocimiento desde muchos y distintos caminos, los alumnos y maestros podemos ser cada uno.
Estas son las semillas que cultivan nuestra memoria individual y colectiva.
No se trata de recordar por el solo hecho de hacerlo.
Por el contrario, buscamos guías que nos orienten en nuestra práctica y nos permitan construir un país para todos.

DEL CIELITO - EL SELLO DEL ROCK

 CANDELARIA KRISTOF

1ra. Edición:
2017
Editorial: INAMU
Prólogo:

“Del Cielito: el sello del rock” nos acerca la historia del legendario estudio de grabación y sello discográfico Del Cielito Records. Narra la vida del primer estudio independiente de la Argentina, cuyas singulares características lo convirtieron en un bastión del rock nacional. 


Apartir de una serie de entrevistas realizadas a Gustavo Grauvy, creador del mítico estudio, y a figuras entrañables de nuestro rock rioplatense, Candelaria Kristof construye un relato en el que personajes como el Indio Solari, Luis Alberto Spinetta, David Lebón, León Gieco, Juanse, Gustavo Cordera y Héctor Starc, entre otros, le dan marco y contenido a una historia de amor y libertad que durante veinticinco años generó canciones y discos inolvidables. 

Los largos días de grabación, las noches intensas, la cabaña, el sonido del Cielito, la amistad, los asados, el fútbol, la pileta, la cocina de Marta, las anécdotas y también lo inefable, configuran ese microclima único que ha generado el estudio de Parque Leloir.
La voz de la narradora se instala en un mundo que le es ajeno para contar también algo propio, algo que quedará transformado por una estética y por un género: el rock & roll.


Relato de Gustavo Gruvy

“En realidad, yo empecé haciendo fotos de Sui Generis porque también era amigo de David Lebon y en esa época David tocaba con Sui Generis como guitarrista invitado. Entonces, en un momento hubo que hacer unas fotos para un show en el Gran Rex. Necesitaban, concretamente, una foto para el programa.
Fui a sacar las fotos de Sui Generis al Rosedal de Palermo.
Así fue como conocí a Charly, a Nito, a Rinaldo Rafanelli y a Juan Rodriguez.

También me hice amigo de Charly. Los acompañaba a los shows y seguí haciéndole fotos.
A partir de ese momento empecé a ir a la casa de Nito. Nos hicimos muy amigos.
A David lo conocía de antes. O sea; Sui Generis eran Charly y Nito pero tocaban con una banda de apoyo.
La parte cholula no era algo que me conmoviera. O sea, nunca fui cholulo.
Charly Garcia era un genio absoluto en esa época. Y para mi, eso era lo increíble: compartir una tarde con un tipo genial. Lo mismo con David, que algún tiempo mas adelante, para probar un grabador que habíamos comprado, tira tres acordes, improvisa una letra y hace una canción que después vende miles de discos..
Bueno, de la misma manera, yo iba a la casa de Charly y Charly se sentaba al piano y decía: “mirá, mirá lo que compuse anoche” y hacia pim , pam, pum y te tocaba canciones que terminaban siendo hits.

No sé, la vivencia era esa: estar compartiendo la intimidad de tipos que estaban en la plenitud de su creatividad. Charly en esa época era una usina de música, de energía, de pasión. Te miraba y te taladraba con su mirada, imponía un liderazgo incontestable; el tipo era una topadora, no había manera de negarle nada. .
Tipos brillantes y jóvenes, en su plenitud. Llenos de ilusiones, de ambiciones, disfrutando del éxito y de la fama, a su manera.
Era muy lindo estar con ellos, te entusiasmaban, te contagiaban esa creatividad.”

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Candelaria Kristof nació en Buenos Aires, en 1967. Realizó estudios en Ciencias de la Comunicación y Counseling.
Publicó las novelas "Habiéndote encontrado" (1999, Ediciones de la Librería), "Desventuras de la novia de tu marido" (2011, Planeta), y la crónica periodística sobre el legendario estudio y sello discográfico Del Cielito Records, "El Cabildo del Rock" (2007, Tomo Producciones).
En 2011 recibió una mención de honor del Fondo Nacional de las Artes por el libro de cuentos Historias que vinieron con el río.
Y en 2017 publicó el libro Del Cielito el sello del rock.

EL ABRAZO DEL TANGO Y EL ROCK

ALEJO RODRIGUEZ DE FRAGA

1ra. Edición:
2018
Editorial: Independiente
Prólogo: SMatías Mauricio


Una persona que no conozco me pide amistad en Facebook.
Como siempre hago, analizo al solicitante para “ver de que se trata”.
Días después de aceptarlo recibo un mensaje privado:
"Hola, Freddy, siempre seguí tus blogs. Acabo de publicar un libro: El abrazo del tango y el rock. Te quiero acercar un ejemplar. Quedó muy bien."
Arreglamos para encontrarnos y recibir el libro.

Alejo me cuenta que es periodista y que actualmente trabaja en una editorial, pero que este libro lo editó en forma independiente, dada la dificultad que existe para los nuevos escritores que una editorial te edite un primer libro y que analizó varias imprentas, hasta que por precio y calidad se decidió por la que lo imprimió.
El libro está muy bien impreso, hoja de buen gramaje y 2 o 3 hojas con fotos a color.
Y el placer de ver que esta página le ha servido de consulta para su escritura.

Comencé a hojearlo, y a decir verdad esta tan bien redactado y tan bien encarados los temas, que no lo pude dejar de seguir leyendo.
Un análisis exhaustivo de la relación amor-odio entre el tango y el rock y un pormenorizado compendio de datos de músicos de “ambos bandos” y su interrelación, que como escribe Matías Mauricio en el prologo, son una misma trama de un fenómeno que es histórico, ideológico, político, económico y cultural; fenóme­no que hace a la identidad de este misterioso país del sur.

Y lo que comenzó con una hojeada se convirtió en que me resta leer solo el ultimo capitulo.

Para aquellos que vivimos los orígenes del rock y toda la historia que siguió, este libro es como un volver a recordar hechos musicales de nuestro rock a los que por ser adolescentes, no le habíamos dado la suficiente atención.
Quizás por aquellos de que el tango, en nuestra juventud, era “musica de viejos”.

Pero a medida que fuimos creciendo y los músicos del rock argentino fueron encontrando esa fusión que era de esperar que se produciría sí o sí en algún momento con el folklore y con el tango, fuimos de a poco “abriendo el bocho”.
Y en el que, finalmente todos hemos sucumbido, cuando caimos, cumpliendo con el conocido axioma del maestro Pugliese, cuando dijo:
“No te gusta el tango?....te espero a los cuarenta”

En su dedicatoria, Alejo me escribe:
“Freddy…para tu colección…espero que te guste”,
No solo me gustó....sencillamente…me encantó!!!
Uno de los mejores que leí en estos últimos tiempos.


Prólogo de
MATIAS MAURICIO
Tango y rock: irreverencias de un cancionero urbano nacional

Para comenzar a zambullirme en este maridaje que propone el libro de Alejo Rodríguez de Fraga, que considero identifica a la can­ción urbana, voy a comenzar con una provocación situando a aque­llos antiguos “enemigos” o “rivales”: el tango y el rock.

Menciono dos anécdotas. La primera sucede en un barco, rumbo a Montevideo. Héctor Stamponi le advierte a Troilo: “¡Mirá quién está ahí!”. “¿Quién es?”, le responde el Gordo. “Billy Cafaro”, dice Chupita. A lo que Troilo responde: “¿Y por qué no lo tiramos al agua?”1.

La segunda es un recuerdo de Ricardo Cohen (Rocambole). Se anunciaba un baile de sábado en el que figuraba Julio Sosa en gran­des caracteres, y en pequeños caracteres, Billy Cafaro. “Luego de protagonizar Julio Sosa llega el turno de Billy. Los tangueros esta­ban esperándolo para destruirlo. Billy interpreta ‘Kriminal Tango’. Lo querían matar, se querían subir al escenario y romperlo todo. Los otros muchachos que estaban más atrás, que habían ido a escuchar a Billy, revolearon una botella contra los tangueros. Al rato, estaban volando mesas, sillas, piñas; era una guerra campal”2.

En estas necesarias páginas se arremolinan, entre otras, la sonori­dad melancólica del fueye, la distorsión del Marshall, la voz astral de Luis Alberto Spinetta, la envinada de Roberto Goyeneche, el cacheta­zo de Charles Baudelaire, líricas que tanto denuncian como enamo­ran; en fin, el arrabal todo con sus aciertos, sus yerros, su contradic­ción. Eso sí, vuelto melodía, vuelto palabra. Quizá —en la totalidad de estas páginas— se da aquello que Homero y Virgilio Expósito be­llamente han denominado “Cancionística”.

Hoy, en pleno siglo XXI, inmersos en una ciudad desangelada, en medio de una crisis de tramas colectivas de sentido, este libro es un ladrillazo al pecho de los supuestamente doctos en poesía o música, que en su discurso desechan o ignoran el entramado luminoso de la canción popular. Alejo ya soñó con ella, ya dio su zambullida grande, ya sangró al escribir, y en estas pequeñas palabras se lo agradezco.

Ahora queda la tarea del ojo solitario —el suyo— para hacer de este libro ceniza o piedra preciosa.
Bajo un detallado compendio de capítulos envueltos en reflexio­nes y entrevistas, hay en este libro un esfuerzo por comprender estas prácticas, discursos y sensibilidades, discutiéndolas. Y allí Rodríguez de Fraga viene a deshilvanar estas disputas, a decirnos que estos su­puestos opuestos en verdad son una misma trama de un fenómeno que es histórico, ideológico, político, económico y cultural; fenóme­no que hace a la identidad de este misterioso país del sur.

CULTURA, ARTE Y DICTADURA

RICARDO GAGLIARDI

1ra. Edición:
2012
Editorial: Aula Taller
Prólogo: S/P


ÍNDICE
El contexto autoritario en la Argentina y sus objetivos
La censura y sus jalones
El arte y la censura durante la ‘Revolución Argentina’
El gobierno de Isabel Perón. ‘La Triple A’
El Proceso de ‘Reorganización Nacional’: la censura indiscriminada
’90-’70-’90: continuando las políticas antinacionales en educación




LAS CANCIONES QUE LA DICTADURA NOS PROHIBIÓ ESCUCHAR

El CD que acompaña a este cuadernillo contiene una selección de 23 piezas musicales de varios artistas populares.




01           Ayer nomás                                                                          Morís

02           Canción de amor para Francisca y su hijita                         León Gieco
03           La del televisor                                                                    Piero
04           La historia está                                                                     León Gieco
05           Las dulces promesas                                                            León Gieco
06           La marcha de San Lorenzo                                                  Billy Bond
07           Me gusta ese tajo                                                                  Luis A. Spinetta
08           La marcha de la bronca                                                        Pedro y Pablo
09           Tema de los mosquitos                                                         León Gieco
10           Cielo de los Tupamaros                                                       Osiris Rodríguez Castillo
11           Viernes 3 A.M.                                                                     Charly García
12           Chamarrita de los milicos                                                    Alfredo Zitarrosa
13           Apremios ilegales                                                                Pedro y Pablo
14           Violencia en el parque                                                         Aquelarre
15           Te recuerdo Amanda                                                           Victor Jara
16           Ojalá                                                                                    Silvio Rodríguez
17           Hoy te queremos cantar                                                       Alma y Vida
18           Qué suerte he tenido de nacer                                             Paco Stanley
19           Blues de Cris                                                                       Pescado Rabioso
20           Chacarera del expediente                                                    Gustavo Leguizamón
21           Doña Maclovia                                                                   Carlos Di Fulvio
22           Triunfo agrario                                                                    Alfredo Zitarrosa
23           Perdón Doctor                                                                     Horacio Guaraní